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Fallos comunes de electrodoméstucos

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Fallos en electrodomésticos

Averías comunes en lavavajillas

November 26, 2015

Los lavavajillas son máquinas increíblemente duraderas, pueden aguantar años de uso diario. En muchos casos, es sólo un cambio en la decoración lo que trae consigo su reemplazo por otro modelo. Por supuesto eso no quiere decir que nunca las cosas salgan mal con ellos. A veces un motor puede comenzar a funcionar mal o aparecer una fuga en una manguera que transporta agua. Pero con todo ello, el lavavajillas es un aparato ingenioso que utiliza la electricidad y el agua y nos da años de servicio confiable. Pero cuando la avería venga, quizás usted quiera plantearse qué pieza se ha estropeado exactamente o qué es lo que ocurre, antes de llamar a un servicio técnico de reparación. Por ello puede interesarle esta guía sobre cómo identificar los fallos comunes en el lavavajillas.

Recuerde que, cuando esté manipulando el lavaplatos o desmontando sus piezas, el electrodoméstico debe estar siempre apagado, a menos que se indique lo contrario. También es útil mantener un cuaderno cerca para apuntar cómo estaban montadas las cosas, para no volverse loco una vez toque volver a montar la máquina.

averias de lavavajillas

 

Problema 1: La lavadora no se enciende en absoluto.

Como con todos los aparatos eléctricos, vale la pena comprobar la potencia en la fuente en primer caso, pues puede ahorrarnos bastante trabajo. Asegúrese de que el interruptor esté encendido. Si es así, Compruebe la corriente en el lavavajillas mediante un voltímetro. Si sospecha del estado del cableado, vuelva a apagar el interruptor. Abra la caja que los contiene, que se encuentra en la parte trasera inferior. Abra la caja y revise los cables popara detectar posibles casos de corrosión, roturas o conexiones flojas. Revise el interior de la caja para buscar cualquier atisbo de quemadura o marcas extrañas. Si todo está bien, conecte nuevamente la alimentación. Si no hay voltaje, quizás el interruptor no esté funcionando bien. Normalmente se consigue uno de reemplazo llamando al fabricante de la marca o a un servicio técnico de reparación. Otra posible avería podría localizarse en el programador. En este caso, la reparación suele ser cara, pues es la pieza de más coste que tiene el lavavajillas. Dependiendo de su antigüedad y valor, hay que plantearse si vale la pena su reparación.

Problema 2: El lavavajillas parece estar funcionando, pero no hay agua en él.

Lo más fácil de comprobar es el interruptor a modo de flotador que se encuentra en la base de la tina del lavaplatos. Asegúrese de que no hay nada obstruyéndolo y que se levanta fácilmente. Compruebe el interruptor mediante el sondeo de los terminales con el voltímetro. Con el flotador levantado, la lectura debe ser infinita. Si no, vuelva a colocar el interruptor de flotador en su posición de origen. Si el interruptor funciona correctamente, puede tratarse de otro problema común que se puede verificar: La válvula de entrada de agua podría estar obstruida. Abra el agua de alimentación del lavaplatos y desconecte la manguera y el tubo de la válvula. Quite los tornillos y tire de la válvula. Con alicates de punta delgada, retire el filtro de la válvula. Limpie el filtro con agua corriente y vuelva a montarlo. Si no funciona, es probable que la válvula esté rota y necesite cambiarla usted o llamar a un servicio técnico para su reparación.

lavavajillas

Problema 3: El lavaplatos no desagua.

El problema más común para este fallo es un filtro lleno de suciedad, que puede ser pelo, cal, óxido, restos de platos o cubiertos... Muchos lavavajillas tienen uno que se encuentra en la parte inferior, pero algunos otros tienen una pequeña parte en esquina superior. Abra el filtro y verifique que no esté obstruido con alimentos o desechos. Si está todo en correcto estado, verifique que la manguera de desagüe no está doblada o retorcida. Retire la manguera y verifique cualquier estorbo. Vuelva a conectarla y compruebe si ahora funciona el lavavajillas. En ocasiones puede tratarse también de una avería en el programador, con suerte no sea el caso.

Problema 4: Hay fugas de agua por debajo del lavavajillas.

En la mayoría de veces es un problema de la manguera. Compruebe la manguera de vaciado en busca de posibles grietas o arandelas sueltas. Si no es la manguera, entonces podría ser una de estas causas:

-Las juntas o arandelas del inicio de la manguera pueden estar suelta o rotas. Si ve evidencia de fugas en las juntas, simplemente desenroque el elemento y libérelo de sus partes. Desconecte los cables y reemplace las juntas y vuelva a montarlo.

-Compruebe el habitáculo interior del lavavajillas para buscar cualquier mancha de óxido. Si son puntos menores pueden ser limpiados y reparados con un epoxi aprobado para lavavajillas. Compre el epoxi en una tienda de electrodomésticos o de reparaciones y siga las instrucciones que aparecen en el envase para su aplicación. A veces hay micro roturas por pequeñas oxidaciones, que dejan caer agua a su a través.

Problema 5: Mis platos no terminan lo suficientemente limpios.

servicio tecnico de lavavajillas

Muchas veces es solo la culpa de un mal detergente. Algunos detergentes son menos efectivos, y no tiene por qué estar relacionado directamente con su precio. Antes de plantearse cualquier avería o reparación de su electrodoméstico, pruebe con otro producto detergente o abrillantador. Uno diferente puede ser todo lo que necesite. Si eso no resuelve el problema en cuestión, podría ser que hay algo obstruyendo los flujos del agua o de las aspas dentro del lavavajillas. Asegúrese de que nada está obstruyendo la torre de aerosol o los aspas. También podría ser que el agua no se calienta lo suficientemente, lo cual podría ser problema de la resistencia que calienta el agua.

Recuerde que estos son sólo algunos de los problemas más comunes del lavavajillas, con las soluciones más comunes que suelen suponer la mayoría de reparaciones por parte de los servicios técnicos de lavavajillas en Madrid. Ciertamente, con los electrodomésticos hay un número infinito de posibles problemas a los que uno se puede enfrentar. Si se considera un manitas y se anima a probar usted mismo la reparación de su electrodoméstico, asegúrese de tener apuntadas la marca de del lavavajillas y el número de modelo cuando se dirija a una tienda de piezas.

Fallos comunes en lavavajillas

November 20, 2015

Si te encuentras problemas en un lavavajillas como que no desagua, no serás la primera persona para afrontar este reto en casa sin recurrir a un servicio técnico. Aunque puede haber varias razones para el fallo de un lavavajillas en su desagüe, no presenta un gran reto para encontrar y solucionar el problema. Hay un número limitado de motivos para que su lavavajillas presente este fallo y no pueda desaguar el agua de su interior. Siga los pasos a continuación para lograr que su lavavajillas drene el agua otra vez.

fallos del lavavajillas

Paso 1: verificación de zuecos: En primer lugar, revise el área del sumidero (fondo) de su lavavajillas. Si hay más de 1 o 2 tazas de agua, utilice un recipiente y quite tanta agua como sea posible. Luego, compruebe para ver si hay residuos de comida, papel y otros desechos que puedan estar obstruyendo el drenaje. Si, al primer vistazo, encontrará sólo una pequeña cantidad de agua, esto no es necesariamente una señal de que su lavadora no está drenando o desaguando bien. Por lo general, hay una pequeña cantidad de agua intencionalmente para mantener el sello de la desecación.

Paso 2: Compruebe el pestillo de la puerta. Una puerta destrabada evitará que su lavavajillas desagüe como es debido. Si está destrabada, cierre y compruebe otra vez para ver si drena.

Paso 3: comprobar el funcionamiento. Si hay un fallo de un componente debe ser capaz de punto de comprobación de la válvula de desagüe, bomba, motor, solenoide, válvula de drenaje, correa, línea y aire del desagüe. Si su lavavajillas tiene una impulsión de correa, compruebe si la correa se ha roto o se ha deslizado fuera de la polea. Si usted necesita ayuda en la identificación de cualquiera de estos componentes, consulte en su manual de lavavajillas o llame el fabricante, o también acuda a un servicio técnico de reparación de electrodomésticos.

Paso 4: Compruebe su tapón de basura para ver en qué condiciones está. Se debe retirar el tapón de drenaje en su disposición de basura (un inserto de plástico pequeño). Mediante el desagüe a través de su disposición de basura, el lavaplatos debe ejecutar su disposición para asegurarse que este drenaje no esté conectado.

Paso 5: Verificación de posible bloqueo de la manguera de desagüe. Localice la manguera de desagüe entre la bomba y la línea de desagüe, y compruebe una posible obstrucción o acodamiento del tubo. Tenga en cuenta que debe quitar la manguera de desagüe para hacer esta comprobación. La manguera se ata la válvula de drenaje con las abrazaderas. Afloje las abrazaderas, retire la manguera y revise de una obstrucción. Si hay una obstrucción y no puede eliminarla, puede que necesite reemplazar la manguera, puede llamar para ello a un servicio técnico en Madrid.

Paso 6: Compruebe el Motor. Compruebe el motor para ver si está funcionando correctamente. Puede encender el lavavajillas e intente escuchar un zumbido. Asegúrese de que el lavavajillas está conectado a la red eléctrica y está recibiendo energía. Si escucha un zumbido, esto sugiere que el motor recibe corriente pero no la devuelve. En este caso, usted tendrá que cambiar el motor, puede intentar hacerlo usted mismo o llamar a un servicio técnico de lavavajillas para que se encarguen de ello en Madrid.

fallos lavavajillas

Paso 7: Compruebe la válvula de drenaje. Normalmente, esta válvula de alimentación durante el ciclo de desagüe abre un solenoide y permite que el agua drene. Si no funciona correctamente, puede que necesite reemplazarlo.

Como ves, si tienes un lavaplatos que presente problemas de desagüe, hay numerosas posibles razones para este fallo común. Puedes animarte a probar comprobar las piezas siguiendo esta breve guía, aunque si no puedes, siempre habrá disponible un servicio técnico en tu ciudad para su reparación.

Averías comunes en neveras

November 13, 2015

¿Se te ha estropeado el frigorífico?

Si estás barajando la opción de llamar a un servicio técnico, quizás sea interesante que conozcas con anterioridad la posible avería que presenta tu electrodoméstico, ya que hay una serie de fallos comunes a todos ellos que tienen unas causas muy reconocidas, siendo algunas baratas en su reparación y otras no tanto. Sin más dilación, esta es la lista de los fallos más comunes que puedes tener en tu frigorífico:

Fallo del compresor. El compresor se encarga de licuar el gas refrigerante mediante su compresión mecánica, para lo cual dispone de un motor. Si el motor no funciona correctamente, la compresión no se da. Como el frío se consigue gracias al enfriamiento del fluído refrigerante por su compresión, un compresor que no funciona supone una nevera que no enfría. Podría considerarse la avería más cara de reparar en un frigorífico, puesto que es el recambio de más valor y debe ser una pieza específica que coincida con las necesidades de la nevera. Por suerte es de las averías menos frecuentes. Las razones suelen estar relacionadas con el pistón, que no puede moverse adecuadamente para ejercer la presión necesaria para la compresión; con un corte en la bobina o simplemente unas fuertes y continuadas subidas y bajadas de tensión eléctrica en el hogar que lo quemen.

fallos en frigorificos

Programador. Las tarjetas de circuitos electrónicos regulan los frigoríficos modernos. Antiguamente las neveras eran sólo algo que funcionaban bajo el regimiento de la mecánica, sin embargo actualmente constan de complejos circuitos electrónicos que manejan su rendimiento, encendido y apagado… Son especialmente sensibles a las subidas y bajadas de tensión, y normalmente no admiten reparación sino sustitución. Sin embargo un programador no es un componente que pueda sustituirse por otro de similares características, sino que tiene que ser encargado -por el dueño o un servicio técnico-. El modelo del circuito debe ser exactamente el mismo que está en el frigorífico, lo cual dispara el precio de esta pieza y también el tiempo de espera, ya que normalmente dura más de una semana poder contar con ella.

Termostato. Muchas neveras comienzan a enfriar menos de lo que lo hacían normalmente, y no es exactamente porque estén averiadas, sino porque tienen estropeado el termostato. Un termostato que no obedece al dueño en cuanto a la temperatura que debe instaurar en el frigorífico es un serio quebradero de cabeza si resulta que al estropearse indica una temperatura alta -no suficientemente fría para mantener en buenas condiciones los alimentos-

Aunque algunos frigoríficos modernos llevan un termostato que está integrado dentro del programador, otros siguen teniendo uno mecánico, en forma de rueda, que regula la potencia de la nevera según su resistencia. Por suerte es una de las averías más baratas de reparar por lo que suele compensar llamar a un servicio técnico antes de acudir a comprar otra, en el aspecto monetario. Sobre todo si la nevera no es muy antigua.

Escarcha. Un ciclo mal regulado de encendido-apagado por un programador defectuoso puede provocar escarcha en distintas zonas de la nevera. Igual que dejar con frecuencia la puerta abierta del refrigerador o del congelador. Otras veces, las resistencias colocadas estratégicamente para derretir posibles escarchas que se forman, pueden empezar a no calentar y dejar de cumplir con su objetivo de eliminar el hielo que se forme. Este hielo puede entorpecer la acción del ventilador que distribuye el aire frío dentro del habitáculo del frigorífico, dando lugar a diferencia de temperatura según la zona. Averiguar el motivo de la escarcha es un tarea más o menos ardua en cuanto a la necesidad de comprobar diferentes piezas o funciones de la nevera, para poder detectar qué es exactamente lo que está fallando y generando ese hielo que entorpece el funcionamiento de la nevera.

Atasco en desagüe. En alguna ocasión podemos observar que nuestro frigorífico suelte agua por debajo, normalmente en pequeñas cantidades que se van produciendo de manera regular durante el día. El motivo suele ser un atasco en el conducto de desagüe, que puede estar taponado por restos de alimentos. Si la pieza no ha quedado dañada, es posible limpiarla retirando los restos de alimentos y conseguir que cese la avería.

 Gomas desgastadas. Es común que en frigoríficos que llevan muchos años funcionando se dé un desgaste de las gomas que aíslan las puertas del refrigerador y del congelador. Es un problema serio para la eficiencia del electrodoméstico ya que hace que nuestro aparato enfríe menos, con lo que también genera más consumo eléctrico. En el caso de las gomas que están sujetas por tornillos, su reposición por otras es más sencilla que cuando están sujetas con pegamento. En todo caso debe conseguirse una goma de las dimensiones exactas de la nevera, y en ocasiones esto es difícil ya que esta avería suele darse en neveras antiguas, teniendo sus repuestos ya descatalogados por el fabricante.

 Falta de gas. Normalmente ocurren por una fuga en las tuberías conductoras del fluído refrigerante, lo cual supone un problema a la hora de repararlos, ya que es muy costoso averiguar el punto exacto donde una tubería presenta una fuga. Si puede localizarse la fuga, y es una única, es posible repararla mediante su soldadura y rellenar nuevamente el gas de la nevera. Sin embargo cuando la fuga no es muy aparente por su diminuto diámetro, una recarga de gas puede hacer funcionar la nevera durante unos meses hasta que vuelva a perder el gas que se rellenó. Sin embargo si, el gas refrigerante se perdió debido a problemas ajenos a fugas, normalmente puede ser restaurado y conseguir una reparación efectiva del electrodoméstico.

Estos son los 7 fallos más comunes en los frigoríficos. Como ves algunos son más baratos de reparar que otros, porque hay casos donde es más conveniente comprar una nueva nevera, sobre todo si se trata de una antigua.

Todo sobre electrodomésticos

July 22, 2015

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